martes, 14 de abril de 2015

DIEZ NOVELAS OLVIDADAS


                                                                                                 

EL DIARIO EL MUNDO de España ha publicado una recopilación de las diez grandes novelas que se han quedado en el olvido, novelas que a pesar de todo son merecedoras de los mejores elogios y que bien vale la pena rescatarlas para el bien de la literatura universal.

Son diez novelas de diez importantes escritores, reproduzco el artículo en referencia, pues me ha parecido muy interesante y quise compartirlo con mis amables lectores.

1. ‘Cuadernos de Serafino Gubbio operador’, Luigi Pirandello.
Esta novela ha sido considerada por la crítica como lo mejor de Pirandello, junto con sus más renombradas obras de teatro.

Serafino Gubbio es un cámara de cine cuya perplejidad ante el mundo nos traslada las inquietudes siempre presentes en la obra del genial Nobel italiano, y en particular eldesasosiego del hombre ante la deshumanización de la nueva sociedad. Escrita en 1915, fue revisada en 1925. ¿Qué no diría hoy Pirandello de esta sociedad posmoderna?

2. ‘La correspondencia de Fradique Mendes’, José María Eça de Queirós.
La inteligencia y el humor incomparables de este genio de la literatura portuguesa y universal alcanzan cotas sorprendentes en esta obra. Junto a los valores habituales en la literatura de Eça de Queirós, su humor aquí es inigualable. Podemos encontrar en Woody Allen o en Les Luthiers réplicas modernas de un humor tan inteligente, que nos habla desde el siglo XIX.

3. ‘Adiós a todo eso’, Robert Graves.
Entre las menos conocidas de las obras de Graves, ‘Adiós a todo eso’ es una extraordinaria novela autobiográfica que relata el drama de la Primera Guerra Mundial, que Graves vivió en primera línea. En el Soma padeció los horrores de la guerra de trincheras, fue dado por muerto y presenció la muerte de muchos miles de compañeros, jóvenes de 20 años, muchos de ellos alumnos como él de Oxford.

Pocas novelas de trasfondo bélico logran transmitir tal veracidad y argumentos tan poderosos contra la guerra propiciada por los nacionalismos. Al mismo tiempo, transmite el saludable vitalismo de Graves.

4. ‘La muerte feliz’, Albert Camus.
Esta pequeña novela no vio la luz en vida de Camus, que la escribió a los 23 años, antes que ‘El extranjero’, a la que se parece en varios aspectos, lo que habla de la genialidad de la obra. Pese a que su autor no quiso publicarla y a que es obviamente una obra de juventud, es sumamente recomendable para los admiradores de Camus.

5. ‘La invención de morel’, Adolfo Bioy Casares.
Genial, deliciosa novela breve del escritor argentino, premio Cervantes. Posiblemente sea una de sus obras más leídas, pero siempre vale la pena recomendar esta joya del género fantástico que nos habla sobre la inmortalidad, el amor y la soledad con una trama que a Borges le pareció perfecta.

6. ‘La espuma de los días’, Boris Vian.
Gran literatura con toques surrealistas y por momentos un tanto esperpénticos: casas que menguan, tiempo que no respeta las pautas y da saltos, ironía por doquier, crítica irreverente de las instituciones y un homenaje agridulce al amor y al jazz.

Encontramos aquí al mejor Boris Vian, un autor al que vale la pena conocer.

7. ‘Las cosas del campo’, José Antonio Muñoz Rojas.
Es solo un pequeño diario, tal vez levemente novelado, sobre la vida en un cortijo andaluz. La gran sensibilidad del poeta que fue Muñoz Rojas se expresa con enorme sencillez y el resultado es literatura que se bebe como agua fresca. Dámaso Alonso escribió a Muñoz Rojas sobre esta obra: “Has escrito el libro de prosa más bello y más emocionado que he leído”.

8. ‘La piqueta’, Antonio Ferres.
Ferres es uno de nuestros grandes clásicos vivos. Novelista, cuentista y poeta, en esta, quizás su mejor obra, relata maravillosamente la pequeña epopeya de una familia de humildes emigrantes a punto de ser desahuciados.

Cincuenta años después de su primera edición, la desafortunada actualidad del asunto avalaría su lectura, pero su valor va mucho más allá de esa circunstancia, pues esuna de las obras llamadas a permanecer como clásicos del siglo XX español.

9. ‘Las ciudades invisibles’, Italo Calvino.
Obra inclasificable, se puede hablar de una novela compuesta por el relato que hace Marco Polo a Kublai Kan sobre ciudades que ha conocido; quizás ciudades imaginarias, tal vez reflejo de otras reales. Entre lo onírico, lo poético y lo metafórico, la obra es de una enorme belleza: todo un hallazgo literario. Uno de esos libros que pueden abrirse por cualquier página y releerse indefinidamente.

10. ‘Andanzas del impresor Zollinger’, Pablo D’Ors.
El talento de Pablo D’Ors ha producido esta pequeña joya con sabor a Centroeuropa, a cuya literatura rinde tributo, de cuyas fuentes bebe el autor y a la que dedica numerosos guiños. Es difícil lograr más en menos páginas. Con tal sensibilidad y eficacia literaria, el hermoso relato el de los avatares de Zollinger es capaz de conmover a cualquier lector.


Fuente: elmundo.es


Mi foto
Ingeniero de profesión, artista por vocación. Vi la luz en la población de Paz de Río (Boyacá, Colombia) en un mes de Abril del año de 1952, pero actualmente, resido en la ciudad de Tunja, capital de nuestro Departamento. Escribo mis poemas con versos sencillos que, por lo general, se convierten en canciones. Me gustan las artes y suelo pintar, canto e interpreto la guitarra, salgo a pasear en bicicleta, disfruto de la vida, cultivo amistades y vivo contento. Soy, en resumidas cuentas, un bohemio soñador con ganas de ser poeta, guitarrero y trovador.