MI BLOG DE APUNTES, RAFAEL HUMBERTO LIZARAZO GOYENECHE (LIZARARTE) - CUENTOS, RELATOS Y ARTÍCULOS VARIOS PROPIOS O AJENOS.

jueves, 16 de noviembre de 2017

CINCO PILDORITAS DE FE

Cuando sientas angustia pide a Dios que te de la fuerza para afrontar los retos que se avecinan. Tu vida es un regalo y un don de Dios.

El estrés, la ansiedad y las emociones que acompañan a la crisis son a menudo descritos como una sensación similar a olas gigantes rompiendo tu alrededor.

Aquí te voy a indicar cinco pasos para orar cuando te sientas abrumado por las tormentas de la vida.

En sus Ejercicios Espirituales, San Ignacio de Loyola proporcionaba el Examen como una herramienta de cinco pasos para la reflexión.

El objetivo de esta herramienta es, aumentar su conciencia de la presencia de Dios en las experiencias de su vida diaria. Este Examen adaptado, es una herramienta para la revisión y el procesamiento de su situación después de una crisis.

5 pasos para orar cuando tienes el corazón abrumado

Este retiro no pretende ser un sustituto para la búsqueda de apoyo para la salud mental después de una situación de pérdida o crisis, pero es una oportunidad para procesar la experiencia a través de la fe.

A medida que avanza a través de este retiro, considere escribir sus pensamientos o sentimientos en un diario.

1.- Buscar un lugar seguro y tranquilo

Buscarás un sitio así para ser consciente de la Presencia de Dios. Los acontecimientos que son muy recientes pueden parecer que giran alrededor de ti, honra tu propia belleza y dignidad alejándote un momento para respirar. Jesús nos dijo:

"Vámonos aparte, a un lugar retirado, y descansen un poco" (Marcos 6,31).

Podrías decir algo así como:

"Dios, ayúdame a calmar las tormentas en mi corazón y mente, para que pueda oír Tu voz y sentir Tu paz."

2.- Examina que ha ocurrido en tu vida

¿Cómo examinarte? a través del lente de la gratitud. La gratitud es la base de nuestra relación con Dios. En todas las situaciones, incluso las más difíciles, se nos otorgan regalos.

Tal vez el regalo de Dios para ti era tu seguridad, o escuchar la voz de un ser querido, o la sensación del sol en tu rostro. Cuéntele a Dios la historia del evento reciente que lo abruma.

Comience con la primera vez que tuvo conocimiento de la situación que ahora le está afectando.

¿Cuándo fue la primera vez que escuchó hablar o supo, que esta situación de crisis iba a afectarle?
¿Cuáles fueron sus primeros pensamientos y sentimientos? ¿Qué ocurrió entonces?

Preste atención a las emociones que se evocan mientras le cuenta la historia a Dios. ¿Cuáles son los pequeños detalles que se destacan en ti que posiblemente no los hayas notado antes?

Dios está hablando en esos detalles. ¿Quiénes son las personas que interactuaron contigo durante la situación de crisis? Al pensar en ellos, ¿cómo te sientes?

La historia va a tomar varias vueltas; sigue compartiéndola con Dios en tu mente y corazón.

A medida que te vayas acercando a los acontecimientos reales, te debes preguntar ¿cómo han cambiado tus pensamientos y sentimientos?

3.- Preste atención a sus emociones

Sus emociones son sagradas. San Ignacio abrazó las emociones. Él creía que la presencia del Espíritu Santo se revelaba claramente en las emociones que se evocan cuando reflexionamos sobre nuestras experiencias.

¿Cómo este hecho se refleja en tu propia historia?, ¿Cuáles fueron las emociones que sentiste? ¿Cuáles fueron más fuertes que otras? ¿Cuáles fueron los momentos en los que los sentimientos que surgieron te sorprendieron?

¿Puedes identificar una o dos momentos o interacciones donde las emociones surgieron dentro de ti? Agradece a Dios por hablar contigo a través de esas emociones.

4.- Pídale a Dios que le hable a su corazón.

Ahora que ha establecido un par de momentos donde los sentimientos, sobre la reciente situación, afloraron, puede rezar para recibir una visión de estas experiencias.

Permita que el Espíritu Santo te dirija hacia uno o dos momentos, imágenes o sentimientos que Dios te está llamando a examinar con mayor intensidad.

Podría ser una palabra o frase que alguien dijo, podría ser su reacción emocional a algo que ocurrió, podría ser un pequeño detalle que usted piensa que nadie más notó.

A medida que mantengas ese momento o sentimiento en tu corazón, algunas palabras van a tomar forma y puede comenzar a fluir una oración alrededor de esa experiencia. Deje crecer la oración.

En algún momento de su reflexión, sobre esta reciente situación de crisis, Dios le está regalando algunos mensajes.

Con la guía del Espíritu Santo, comience a buscar los mensajes en las emociones, imágenes e interacciones durante la situación de crisis.

¿Qué puede aprender de sí mismo? ¿Cuáles podrían ser algunos de los mensajes que se pueden sacar de esa experiencia? ¿Qué está susurrándole Dios a su corazón?

5.- Mire hacia el mañana

Estos mensajes son dados a nosotros como un regalo de Dios. Cuando las olas de tensión y de crisis se estrellan sobre nosotros, es difícil ver la costa a lo lejos.

Después de haber abrazado la verdad en las emociones y haber extraídos los mensajes, podemos elegir nuestro próximo destino. Verás la costa con mayor claridad. Estarás fortalecido para mirar hacia el futuro.

¿Cómo puedes incorporar la sabiduría que te ha sido dado en los próximos pasos de tu viaje? Pídele a Dios que te provea con

"Dios, en las próximas horas y días, por favor ayúdame a... "

Aborda cualquier preocupación que esté en tu corazón acerca de los próximos pasos de tu viaje en la oración. Tu vida es un regalo, y está llena con dones de Dios.

Debemos reconocer con gratitud que somos amados y que nunca estaremos solos al caminar hacia adelante en nuestro viaje.

Termina el Examen orando un Padre Nuestro en silencio.


Fuente: PildoritasdeFe.net

Mi foto
Ingeniero de profesión, pero artista por vocación (o al menos eso intento) en pro de la conservación de nuestra identidad cultural. Nací en Paz de Río, Boyacá, Colombia, en un 23 de Abril del año 1952. Actualmente, resido en la ciudad de Tunja, capital de nuestro hermoso Departamento. Escribo mis poemas con versos sencillos que, por lo general, se convierten en canciones. Me gustan las artes y suelo pintar, canto acompañado de la guitarra, monto en bicicleta, disfruto de la vida, cultivo mis amistades y vivo contento. Soy, en resumidas cuentas un bohemio soñador, con ganas de ser poeta y, de mis versos, cantor.